Una cosa más sacada de la madeja

si tú me sigues, yo te sigo, si no me sigues, no te sigo, tan simple como eso… [lo malo de las indirectas es que no estás seguro de que la otra persona haya captado el mensaje, y la otra persona no está segura de que si es con ella o no, o puede que ni siquiera le preste atención... que patético todo... soy malísima con las indirectas]

no hay cosa más triste que tragarse solo, que estar tragado de alguien que está lejos, o que te cambien por otro y no te digan sino hasta que te des cuenta… no decir las cosas por "temor" o conveniencia, es triste planear "estrategias de conquista" como si la personalidad no fuera suficiente para llamar su atención, es triste perder el encanto o darse cuenta de que el interés va disminuyendo, desear cosas que no llegan, sentirse derrotado o hacerse el ciego y/o fuerte, repetir hasta el cansancio "todo pasa, la gente va y viene, uno más uno menos no importa", es triste no poder decir las cosas mirando a los ojos, no ser sincero, venderse, ser superficial, fingir ser duro, creerse irresistible, en fin.

porque ser un fracasado no significa que no hayas hecho algo grande, admirable y reconocido, ser fracasado significa que te hiciste a un lado para complacer estúpidamente a otros, que te traicionaste, que olvidaste "vivir" y que cuándo llegues a tus 80 años no tengas ninguna anécdota fascinante para contar (que de hecho no será precisamente "mijito, yo recuerdo que el informe marcaba un incremento en las inversiones de junio y julio…")

Hojas de otoño

(por favor, coloque esta canción de fondo mientras lee "Radiohead - Street spirit" https://www.youtube.com/watch?v=LCJblaUkkfc)

Cuántas nubes separadas en el cielo,
y la luna ignorada a esta hora del día,
pero ella continúa viéndome...

Pensar que no soy más que una chica mirando el cielo por la ventana de este bus, pensar que todo esto me resulta insuficiente, las palabras me resultan insuficientes. Pensar que uno es tan insignificante: va por ahí creyendo que lo que hace es importante para este mundo, tan indiferente y distraído. Al final no vives, ni existes, ni aceptas, ni asimilas, y terminas absorto con tanto pensamiento inconcluso, tantos comportamientos absurdos: deseas ser escritor, pero no sabes ni escribir bien, pocas personas lo saben, eso no cambiará, y nada de lo que conoces cambiará su esencia con los años.

Enseñas, sonríes, miras al cielo y te sientes inconforme, siendo consciente al mismo tiempo de tu inconformidad, siendo consciente de lo inmenso que es el cosmos, y de tu pequeñez irrefutable. La gente te mira como si fueras ‘nada’. Te das cuenta de los intrascendentales que somos los humanos, en especial ante los ojos de otros humanos. ¿Qué hay más allá de las nubes? (...) Somos sólo hojas secas de otoño cayendo lentamente de los árboles, agrupadas, hermosas, somos como hojas sin importancia, y no cambiará, aunque lo intentes, porque la indiferencia está a la orden del día arraigada en las mentes colectivas, en las mentes nacidas en las islas del sol.

Respiras profundo. Te entra pánico porque no quieres asimilar la realidad de lo que te rodea, no puedes ni explicar acertadamente lo que te rodea, y las palabras se te hacen escasas hasta para tus propios pensamientos y sentimientos…

Quisiera sentirme un ser “normal”: esta noche saldré con amigos a olvidar en ríos de alcohol toda esa bobada de lunas diarias y estrellas angustiadas; esta noche saldré a ser parte de la cotidianidad de otra gente, reír tontamente, ser indiferente también. 

(Quisiera cambiar de puesto con mucha gente, o de cerebro, verme a mí desde sus ojos, ver el mundo desde sus sitios, solo para confirmar que todos cabemos dentro de esa normalidad indefinida de razón)




A. Zableh. Vivir y asimilar. La copa del burro blog
*http://www.lacopadelburro.com/2011/03/vivir-y-asimilar.html

[Tan cierto como la noche]

(por favor colocar esta canción de fondo mientras lee "True as the night - The vines" http://www.youtube.com/watch?v=tdR2uEShFCs)


Tan cierto como que no estás aquí,
que el pan con mermelada empalaga,
que la música de Queen me excita.

Toqué todas las fibras que creí posible;
caminé, corrí, todo en un gran sueño;
aplasté pecestijeras con una escalera;
y las uvas lloraron a las cerezas muertas.
Todo esto es tan cierto
aunque tú nunca te des cuenta.

Que ya no siento a ningún ángel,
y ni siquiera los demonios quieren atormentarme;
de pronto mi existencia es tan tranquila,
que se pasa de blanco, rojo y negro.

[Desaires bailando rodeados de azul: nubes;
estrellitas creyentes de Dios.
Tus ojos infinitos siempre observándome;
Tu sabor infinito, tan real que parece un sueño]