Historias sobrenadantes

Si, lo se, parece que tengo mucho tiempo de sobra, pero no es así... sin embargo, aquí dejo otra cosita que empecé por ahí... por esa necesidad, casi compulsiva, de clasificar las cosas.

Espero que les guste.

Infeliz día del agua a todos

“En Colombia aún hay abundante agua, eso no se acabará nunca (!)” eso fue lo que me dijo un hombrecito de ideas aparentemente cortas, cualquier domingo por la noche. 

Y hoy, hoy todo el mundo se llena la boca diciendo: FELIZ DÍA INTERNACIONAL DEL AGUA. Me imagino que los colegios hicieron actos cívicos, y empapelaron las paredes con mensajitos en letra Timoteo, los publicistas difundieron diseños altamente creativos, y los activistas de culo aplanado se reventaron los sesos buscando frases originales sólo para ‘concienciar’ (por twitter y facebook) a la gente sobre la importancia del agua… Pero ¿acaso es necesario eso? ¿Acaso es necesario repetirle a la gente una y otra vez que sin agua se muere? ¿No es demasiado obvio? Para qué se desean feliz día del agua si continúan desperdiciándola. Más bien, felicitémonos cuando contaminemos o sequemos todos los ríos, ciénagas, arroyos y represas existentes, cuando nuestra avaricia haya explotado todo el recurso, o cuando las gotas de lluvias ya no sean de caramelo, sino de cianuro, sulfuros y nitratos (entre otros). 

Porque así somos los humanos, siempre con la doble moral y las palabritas de apoyo que no sirven para nada, salvo para realzar nuestro ego. Siempre estamos celebrando por cosas inexistentes, pero que nos hacen sentir mejor con nosotros mismos, porque aceptar la realidad sin retoques sólo lo hacen los pesimistas: esos locos aburridos que nunca aprendieron a ‘disfrutar la vida’, y  a ver siempre el lado bueno y glorioso de las cosas. 

A ver con que se emborracharán cuando se den cuenta de que la cerveza también se hace con agua. ¬¬

Inspiración

Lo que me gustaba de ti, ya no existe… 
ya no me gustas más. 


Estoy feliz, sin saber el porqué, estoy feliz. Y es un estado que me enferma, porque toda la inspiración se me va. Y de todos los temas de los que podría hablar, o despotricar, sólo me salen unas cuantas líneas (y eso, si tengo suerte). 

La felicidad y la tranquilidad me pasman el cerebro, me hacen sentir enajenada o como si no mereciera estar en este mundo, digo, por todos los problemas que existen sin solución, y que en este momento me importan un comino. No, no digo que no sean importantes en sí mismos, es que son tantos, y han durado tantos años que uno termina tirando la toalla y apagando el noticiero. Es cómo intentar mantener una relación de amor-desamor con una persona enfermiza, irrespetuosa, celosa y paranoica en exceso: el desgaste es increíble, y la frustración lo es aún más. 

Bueno, estoy feliz y tranquila, a veces pienso que demasiado para mi gusto. Cómo leí por ahí “uno se acostumbra a un tipo de tristeza”, y hace que todos los momentos y toda la vida giren en torno a ese punto miserable, porque los pensamientos de la depresión suelen ir acompañados por un sarcasmo mediocre pero ‘gracioso’ que llama la atención, por una falsa (?) claridad de pensamiento, y por un realismo exagerando que raya muchas veces en el pesimismo, pero que nos mantiene seguros y cómodos dentro de nuestras coracitas (de papel maché). Todo eso es normal, y lo contrario también. No he conocido a ningún ser humano que en su esencia no esté aferrado a algún tipo de tristeza, o a algún tipo de felicidad. 

Tampoco he conocido a ningún ser humano que esté libre de decepciones y/o desencantos (me encanta ese “y/o”), tampoco entiendo porque la gente se separa a la primera desilusión ¿qué tipo de persona esperan encontrar?, y no confío en las personas que dicen “para siempre”, porque son por lo general los optimistas más irracionales que existen. Si algo aprendí de todas las infructuosas relaciones 'personales' que he tenido es que todo se daña cuando ambas partes comienzan a buscar patrones de conducta en el otro, en ese afán desmedido por tomar el control y anticiparse, y olvidan que la libertad es más chévere, y que el ser humano es cambiante.

. . .


Me acabo de acordar que ando feliz jeje. Bendita sea la vida y la voz de Nina Simone:
http://www.youtube.com/watch?v=h8tuTSi6Sck&feature=related
[¡Esta noche voy por las frías! <- Mamá ¡Soy normal!]