El conocimiento es placer

[Estas son las palabras del presidente uruguayo 'Pepe' Mujica en el encuentro con los intelectuales, el miércoles 29 de abril en el Palacio Legislativo. El discurso completo lo pueden encontrar aquí: http://www.pepetalcuales.com.uy/articulo/10/]


Necesitamos masificar la inteligencia, primero que nada para hacernos productores más potentes. Y eso es casi una cuestión de supervivencia. Pero en esta vida, no se trata sólo de producir: también hay que disfrutar.

Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer. Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo queda el placer. Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute. ¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente! Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales. No porque sea elegante sino porque es placentero. Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutar un plato de tallarines.

¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices!

Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de shopping centers. En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos... No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible. Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción. Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos. Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los parques. Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales.

Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento.
En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar de que los uruguayos anden de bicicleteada en bicicleteada... 

Darle cianuro a las aves

La otra vez decidí amargarme el día y me concentré en ver las noticias: me sentí completamente avasallada. No es tanto todas las barbaries e incoherencias que ocurren en nombre de la avaricia, sino todo lo que hacen los noticieros por ocultarlo, sobreinformarlo o desviar la atención, como si buscaran mantenernos en el estado depresivo en el que está esta parte de la sociedad desde hace 'eones de años'. A uno se le rompe el corazón con cada nuevo suceso violento y se va volviendo insensible frente a las desgracias ajenas, especialmente las más lejanas.

Ni siquiera sabemos cómo solventar nuestras propias desgracias. Nos sentimos tan impotentes e invisibles, que nos conformamos con traer hijos al mundo para ver si así podemos ser útiles para alguien. Esos mismos hijos a los que se les enseña que deben ser como aves: que vuelan alto, que parecen libres... ¡Hay que ver cuánta envidia hay en el ser humano! ... Con todo esto y más, no me sorprende que las religiones, las drogas, el sexo y el arte hayan tenido tanto exito como placebos.

Esperanza

Que la brisa sea mi amante y me procure orgasmos
y que se lleve la depresión de mis cabellos,
que sea tan breve que me deje añorandole
y que sea tan fuerte que arrastre con ella mis dudas.